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allysalahuddin
October 12, 2026
खूबसूरत बदसूरत
खूबसूरत बदसूरत
A handsome man who was once ugly faced walked again in her life as a complete stranger to surprise her with his new look. The prank proved costly as the climax turned anticlimax and the lovers dream shattered to the rubble as the Love Castle crumbled down.
Francisco Gerte
October 12, 2026
Relatos de Vida Amorosa
Relatos de Vida Amorosa
Hola, mi nombre es Luis y ahorita tengo 50 años y les voy a contar parte de mi vida de joven. Pues les digo, yo vengo de una familia acomodada; bueno, mis padres tenían dinero y yo solo lo disfruté. Vivíamos en una colonia fresa, una colonia de gente de dinero, e iba a una universidad de paga. Era una universidad muy cara y mi hermano mayor también; él estaba en una universidad de paga pero en otra ciudad. Yo aquí estaba en la universidad y tenía mi carro, tenía un Atlantic de la VW color azul marino arreglado. Bueno, lo traía con su antifaz color gris, espejos turbo y su sonido que yo mismo le instalé. Traía un buen sonido.
Como saben, cuando sales de la secu sales ya con dos vicios: las cheves y el cigarro. Y como estabas en una escuela de paga, pues tenías que traer buenos cigarros. A mí me gustaban los John Player Special. Y teníamos muchas fiestas y éramos bien borrachos. Me juntaba con 5 compañeros que siempre andábamos juntos para todos lados y siempre nos juntábamos cuando salíamos para ir al botanero a echarnos unas frías y disfrutar de la botana.
Bueno, en la universidad a mí no me gusta el futbol tradicional porque se me hacía que tenía muchas reglas que, a mi parecer, no las entendía. Pero en la universidad tenían de todos los deportes y me llamó la atención el futbol de salón. Eran 5 jugadores y el portero, que era una de las cosas que me gustó, pues la portería era como la mitad de una portería normal y el campo era más chico. Lo jugábamos en las canchas de basquet. Y como tenía 5 amigos, los invité a que formáramos un equipo para el torneo y aceptaron. Y en los recreos jugábamos una cascarita con otros salones. Y no porque sea yo, pero a mí no me podían meter gol; siempre salía en ceros y éramos los mejores. Pero habían otros equipos que eran más futboleros.
Los partidos se jugaban al terminar las clases, y así entramos al torneo. Y el profe de deportes era nuestro entrenador, que también era nuestro compañero de borracheras. Él acababa de terminar su carrera como instructor físico y estaba empezando en esa universidad. Se llamaba Carlos y tenía 26 años, cuerpo atlético y de estatura alta. Nosotros teníamos 18 años, estábamos por salir de la prepa. Y ya saben cómo es la prepa en escuela de paga: las chavas son muy fresas, pues eran hijas de gente importante y de dinero. Y bueno, no es muy fácil ligar una chica a menos que tengas el mismo estilo de vida, y me refiero al dinero, o tengas más que ella; entonces eras candidato a poder conquistarlas. Eso se me hacía muy elitista.
Y bueno, yo solo estaba concentrado en estudiar y en el deporte. Yo tenía 18 años, mi complexión era delgada, medía 1.70 y pesaba 50 kg. Y una vez, el entrenador, después de ganar un torneo interescuelas, nos invitó a festejar el triunfo y nos dijo que, para que no gastáramos tanto dinero en un botanero, fuéramos a su casa, pues él vivía solo en una casa cerca de la universidad. Así solo tendríamos que comprar cheves y botana, y así estuvo el plan.
Y terminamos el torneo y nos fuimos a la casa del profe. Era una casa amplia y la tenía bien amueblada. Tenía su pantalla en la sala y un estéreo marca Kenwood que sonaba de pelos. Y primero pasamos al súper a comprar las cheves y la botana. Compramos cueritos y verduras para hacer la salsa, compramos chicharrón y bolillos para hacer guacamayas y tostadas de cueritos, que aquí son tradicionales. Y llegamos a la casa del profe y nos organizamos para hacer la salsa y preparar las guacamayas. Y escuchando música en el estéreo, nos salimos al patio trasero y sacamos el estéreo; era grande pero entre todos lo cargamos, y así sacamos sillas y mesas para estar platicando y festejando nuestro primer trofeo. Y así pasamos parte de la tarde en la casa del profe. Nos la pasamos muy bien y felices por nuestra victoria.
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