Feed
October 12, 2026
Relatos de Vida Amorosa
Hola, mi nombre es Luis y ahorita tengo 50 años y les voy a contar parte de mi vida de joven. Pues les digo, yo vengo de una familia acomodada; bueno, mis padres tenían dinero y yo solo lo disfruté. Vivíamos en una colonia fresa, una colonia de gente de dinero, e iba a una universidad de paga. Era una universidad muy cara y mi hermano mayor también; él estaba en una universidad de paga pero en otra ciudad. Yo aquí estaba en la universidad y tenía mi carro, tenía un Atlantic de la VW color azul marino arreglado. Bueno, lo traía con su antifaz color gris, espejos turbo y su sonido que yo mismo le instalé. Traía un buen sonido.
Como saben, cuando sales de la secu sales ya con dos vicios: las cheves y el cigarro. Y como estabas en una escuela de paga, pues tenías que traer buenos cigarros. A mí me gustaban los John Player Special. Y teníamos muchas fiestas y éramos bien borrachos. Me juntaba con 5 compañeros que siempre andábamos juntos para todos lados y siempre nos juntábamos cuando salíamos para ir al botanero a echarnos unas frías y disfrutar de la botana.
Bueno, en la universidad a mí no me gusta el futbol tradicional porque se me hacía que tenía muchas reglas que, a mi parecer, no las entendía. Pero en la universidad tenían de todos los deportes y me llamó la atención el futbol de salón. Eran 5 jugadores y el portero, que era una de las cosas que me gustó, pues la portería era como la mitad de una portería normal y el campo era más chico. Lo jugábamos en las canchas de basquet. Y como tenía 5 amigos, los invité a que formáramos un equipo para el torneo y aceptaron. Y en los recreos jugábamos una cascarita con otros salones. Y no porque sea yo, pero a mí no me podían meter gol; siempre salía en ceros y éramos los mejores. Pero habían otros equipos que eran más futboleros.
Los partidos se jugaban al terminar las clases, y así entramos al torneo. Y el profe de deportes era nuestro entrenador, que también era nuestro compañero de borracheras. Él acababa de terminar su carrera como instructor físico y estaba empezando en esa universidad. Se llamaba Carlos y tenía 26 años, cuerpo atlético y de estatura alta. Nosotros teníamos 18 años, estábamos por salir de la prepa. Y ya saben cómo es la prepa en escuela de paga: las chavas son muy fresas, pues eran hijas de gente importante y de dinero. Y bueno, no es muy fácil ligar una chica a menos que tengas el mismo estilo de vida, y me refiero al dinero, o tengas más que ella; entonces eras candidato a poder conquistarlas. Eso se me hacía muy elitista.
Y bueno, yo solo estaba concentrado en estudiar y en el deporte. Yo tenía 18 años, mi complexión era delgada, medía 1.70 y pesaba 50 kg. Y una vez, el entrenador, después de ganar un torneo interescuelas, nos invitó a festejar el triunfo y nos dijo que, para que no gastáramos tanto dinero en un botanero, fuéramos a su casa, pues él vivía solo en una casa cerca de la universidad. Así solo tendríamos que comprar cheves y botana, y así estuvo el plan.
Y terminamos el torneo y nos fuimos a la casa del profe. Era una casa amplia y la tenía bien amueblada. Tenía su pantalla en la sala y un estéreo marca Kenwood que sonaba de pelos. Y primero pasamos al súper a comprar las cheves y la botana. Compramos cueritos y verduras para hacer la salsa, compramos chicharrón y bolillos para hacer guacamayas y tostadas de cueritos, que aquí son tradicionales. Y llegamos a la casa del profe y nos organizamos para hacer la salsa y preparar las guacamayas. Y escuchando música en el estéreo, nos salimos al patio trasero y sacamos el estéreo; era grande pero entre todos lo cargamos, y así sacamos sillas y mesas para estar platicando y festejando nuestro primer trofeo. Y así pasamos parte de la tarde en la casa del profe. Nos la pasamos muy bien y felices por nuestra victoria.
Quieres la historia completa escribeme al correo y te la mando [email protected]
Discussion
HfoWuSS…tuzbrE4
October 12, 2026
New comment