Javier Malpica
Todos los puentes se parecen
Una mujer intenta suicidarse arrojándose a un río cuando es rescatada por un extraño que la lleva a su cabaña. Ella lo confunde con su amante y él intenta averiguar quién es ella, y cómo ayudarla a regresar con sus seres queridos (para ello recurre a sus vecinas, una de ellas, psicóloga), se involucra con ella siguiéndole el juego, haciéndose pasar por su amante, pero esto sólo ocasionará que ella lo lleve a su propia alucinación (la repetición de su anterior relación), en la que él se verá en un callejón sin salida en el que su propia vida correrá peligro. Ella sufre el síndrome de enamoramiento, el síndrome de Clérambault combinado con un delirio que la hace ver a un desconocido como a su amante. Él por su lado aparentemente parece estar sano, pero sospechosamente ve a la misma mujer en varios otros personajes (aunque éste resulta ser también un recurso técnico, para que la misma actriz represente los demás papeles), finalmente se revela a él como afectado por el síndrome de Frégoli, en donde descubrimos que la mujer que ve en todas las mujeres es una mujer especial de su pasado.
Javier Malpica
No todas las princesas mueren en deportivos
En la primera historia, ella es novia de un hombre que hace arte visual, durante la exposición en un museo sufre el síndrome de Stendhal (se ve seriamente afectada ante las obras de arte bellas) o al menos eso creerá el novio, que ha estudiado algo de psicología. Entonces él se valdrá de ella para saber si su trabajo vale la pena. Se empeñará en que tenga reacciones terribles ante su trabajo. Al no encontrar una respuesta favorable, él pasara de la pintura a la escultura y a la fotografía, buscando encontrar su posible genialidad en alguna disciplina. Por otro lado, en una historia paralela, debido a un episodio psícótico o paranoico surgido a partir del fenómeno de parálisis del sueño o sueño lúcido no controlado, una mujer de la tercera edad se cree ha sido contactada por extraterrestres, mientras, su nieto intenta obtener de ella la herencia familiar. Finalmente en una tercera anécdota, un actor de carácter, obsesionado por su trabajo, de pronto sufre una alucinación y se siente una princesa europea, afectando con ello la relación que tiene con su esposa y sus dos hijas adolescentes. Los personajes de las tres historias estarán relacionados por lazos familiares, por lo que coincidirán en algún momento de la trama.