HUMEDAD CERO
Durante años, Inés Valdivieso ha trabajado como técnica en un remoto observatorio astronómico situado en el cerro Pellín, cerca del pequeño pueblo de San Maureliano. Su vida transcurre entre instrumentos, registros meteorológicos y noches de cielo despejado, hasta que comienzan a ocurrir extraños acontecimientos.
Primero son pequeños cambios: los habitantes del pueblo se vuelven inexplicablemente amables, abandonan sus conflictos y comienzan a sonreír de una manera inquietante. Poco a poco, algunos parecen dejar de ser ellos mismos. Los habitantes terminan llamándolos “los Mansos”. Cuando descubren que estas personas están siendo utilizadas por una inteligencia desconocida para infiltrarse en la comunidad y reemplazarla desde dentro, los sobrevivientes se rebelan. La lucha es brutal y deja numerosas víctimas, entre ellas Elba, la hermana de Inés.
Creyendo haber derrotado a aquello que los amenazaba, los habitantes de San Maureliano intentan reconstruir sus vidas. Pero dos años después, Inés descubre que aquella primera invasión solamente había sido un experimento.
Los animales comienzan a comportarse de forma extraña. Los pájaros desaparecen. Los perros tiemblan mirando hacia el cielo. Y en las observaciones astronómicas aparece algo imposible: una gigantesca franja de oscuridad que avanza desde el horizonte oriental. No parece un objeto espacial ni una nave. No emite luz, no refleja nada y no se desplaza por una órbita. Simplemente se acerca.
La astrofísica Renee Soublette descubre que aquello está relacionado con unas señales que habían sido detectadas años atrás. Las transmisiones mencionan un lugar llamado Veskar, una entidad antigua asociada a hornos, fosos y destrucción, y a un ser conocido como Orgoth, el Señor de la Ceniza.
Entonces comprenden la verdadera naturaleza de la amenaza. Orgoth no está invadiendo la Tierra. Está haciendo algo mucho peor: está plegando el espacio, acercando otro mundo hasta hacerlo colisionar con el nuestro.
El proceso culminará a medianoche.